¿Estados de conciencia o estados de ignorancia?


Al leer el encabezado de esta página web cabría preguntarse qué significa “El nuevo paradigma científico y social”. Para ello debe comprenderse que, un nuevo paradigma, representa una nueva solución general, que toca en forma plena, como lo especifica este rótulo, el universo científico y su aprovechamiento social, pero que es, en última instancia, la esencia del espíritu que bulle en todo lo que hay.

El aspecto social, como se podrá constatar a lo largo de sendos artículos de análisis de nuestra realidad contemporánea,  comprende las entradas (artículos de divulgación) como alentadoras llamadas a la cooperación y organización de los pueblos. Una legítima defensa de sus derechos, la protección del medio ambiente y la eclosión de un orden más justo que el actual, sobre todo en lo que concierne al reparto de poderes y bienes.

Desde el universo científico se apunta a la investigación en todo campo que interese al ser, en toda materia que le sea digna de atención a la conciencia, la que es capaz de trasformar nuestro universo, en tanto aporta nuevas dimensiones al mundo sensible y perceptible que rodea al observador.

¿Pero qué o quién observa tras la idea de la identidad?

La identidad es para nosotros, más que lo que se es, lo que se “cree ser”, cuando hablamos de ella nos referimos, en la mayor parte de las veces, a una “sensación de ser”.

Está muy claro que la idea de que “yo” soy “yo” no aclara nada, es como decir A = A, cosa que ya se sabe, no aporta gran cosa, porque es como un frasco con etiqueta pero sin nada dentro o, un recipiente que lleva un nombre desconocido por lo que casi da lo mismo que lo lleve o no.

Ayuda, en cambio, comprender que ese “yo”, al que reconocemos con unas características físicas y mentales bien definidas, con unos límites y diferenciaciones que lo personalizan como alguien o algo distinto de los “otros”, los que no son “yo”, no es nada, sino que hay algo allí que, si bien no se conoce a la inmediata, se sabe que “es o está”.

También se entiende que “mí” mente es distinta, tiene diferente alcance y otros mecanismos parecidos pero no iguales a”las mentes” de los “otros”, los demás, lo cual genera esta sensación de partes, de sujetos, de objetos, de multiplicidad.

Finalmente, iremos comprendiendo que, la que llamo “mi” mente, condiciona lo que veo. La imagen que tengo de “los otros” cuerpos físicos y de “las otras” mentes surgen también de “mi” alcance, por lo que, como es lógico, la interpretación y el alcance de lo que veo podrá estar determinando una realidad mal interpretada, semi-comprendida, una parte de lo impartito, una fracción aparente de lo indisociable.

De esta forma concluiremos, si llegamos felizmente a este punto, que corresponde, antes de afirmar que hay “otras” entidades, escarbar un poco en lo que llamamos “mi” identidad, ya que, parece ser que el ALCANCE que ese “yo” tiene contamina todo el panorama y extiende así, por el universo, sus propias limitaciones abismándose en un subjetivismo desesperante.

Son artífices y constructores del mundo los alcances: Lo que pueden ver “sus” ojos, oír “sus” oídos, saborear… dilucidar la mente. El alcance de la mente está incidiendo en “mis” conclusiones con respecto a todo lo que percibo.

Tanto condiciona el alcance y la velocidad de lectura de la información, información que se recibe o que “ESTÁ”, más allá del tejido espacio-temporal, que hasta el concepto de “mi” mismo, es probablemente un equívoco, por lo que se sospecha que no es el “yo” que alcanzo a ver el que “piensa ahora mismo”. Esto se puede resumir en este lógico “yo” no soy “yo”.

¿Pero es esto es suficiente para suponer la imposibilidad de dar con la respuesta que buscamos?

En absoluto. Pues de hecho, es el “yo” que creo ser el que tiene los límites y no el”yo” verdadero y subyacente el que impregna de incertidumbre la lectura intuitiva, sensorial, de lo que hay.

El verdadero “yo” no proyecta solo límites y alcances, también puede trascender a la apariencia mediante un ejercicio propio de la conciencia. En efecto, se yergue así un universo que no admite subjetividad ni diversidad de opinión, ni la relatividad de las cosas, porque las cosas se diluyen al trascender al espacio-tiempo, marco de toda la existencia y útero del Parece Ser.

¿Pero hay grados de conciencia capaces de trascender al espejismo del “yo”?

Esta investigación forma parte de las enseñanzas que INTEGRACIONISMO promueve y que incita a continuar revisando. El arte, la matemática, la física, la psicología y muchas ciencias más, que ahora parecen separarse hacia la especificación más desoladora, terminan fusionándose solo en el punto máximo del aparente ciclo.

Esto es muy claro si lo observamos así: Las ciencias, por lo general, se derivan de la observación que hace un observador particular, un “yo” y, hasta que apareció la cuántica, nunca se había pensado que las condiciones del observador, la observación misma, estaba implicada en todo lo que asomaba ante ella. El observador fuerza a los electrones a seguir determinadas rutas como si de bolas de materia se tratara, apareciendo así o “precipitándose” de esta manera, como un  universo perceptible. Sin duda que es el estado de conciencia u observación que genera la paradoja de la dualidad onda-partícula.

Sabemos que todo lo que nuestras “antenas” biológicas (los 5 sentidos) hacen es percibir distintos estados en que se presentan o manifiestan los estas partículas de energía. El universo perceptible es, dicho de otra forma, un universo pura y únicamente electro-fotónico.

En palabras más comunes esto implicaría que “nuestro” supuesto “yo” obliga, a algo que no es material, a aparecer. Lo que aparece como materia es, en realidad, un algo no material.

En un lenguaje un poco más físico podría decirse que la onda de probabilidad, el aspecto cuántico del electrón, que viaja indistintamente de pasado a futuro y viceversa, sin estar en ningún lado y estando en todos también,  se colapsa y aparece como partícula material por la intromisión de un observador.

¿Pero la ignorancia y la vida están demasiado mezcladas?

Es curioso ver los nefastos resultados que puede ocasionar una mente relativamente despierta así también como es de sorprendente observar las coincidencias accidentales entre la ignorancia casi absoluta y la sabiduría más sublime. Esto podría conducir a errores peligrosos a estados de conciencia en desarrollo, intermedios, que bien podrían llegar a confundir la conclusión de ambos con la similitud entre ambos.

Veamos algunos ejemplos de lo que se dice aquí:

a) Los peligros del que aprende rápido.

Bien sabemos que los niños pequeños cuanto más “despiertos son” más perjuicios pueden ocasionar, incluso hasta contra ellos mismos. Vale recordar los problemas que ocasionan a los padres los niños que tempranamente escapan del corralito, las “metidas de pata” de los pequeños que hablan antes de lo que se espera y algo que bien lo grafica la clásica tira, en dibujitos animados: “Daniel el travieso”, un pequeño muy “avispado” que le hace pasar “las de Caín” al pobre vecino.

En esa misma línea tenemos más tarde la producción de varias películas, quizá la más significativa, en este sentido, sea “Mi pobre angelito”.

b) Las sorprendentes coincidencias entre el que sabe mucho y el que sabe poco.

¿Qué diferencia a un pescador solitario o un natural que nunca a salido de la costa del río Amazonas de un sabio que decide pasar allí el resto de sus días?

Esta pregunta surgió tras saber que muchos sabios, luego de seguir largos caminos de introspección y conocimiento, tras pasar por muchas ciudades e investigar en muchas culturas diferentes, han terminado por vivir solos a la vera de un río.

¿Aprovechará el pescador los elementos que le son propicios al pensador?

Decidir vivir así, en comunión con la naturaleza cruda, puede no ser lo mismo para un natural, que ha vivido toda su vida a orillas de un río, que para un hombre de mundo, que ha recorrido las granes metrópolis y aun así prefiere ese tipo de vida.

Tampoco será lo mismo descubrir, después de recorrer grandes caminos de conocimiento, que éste conduce al error, que despreciar éstos y no incursionar en ellos si haber llegado antes a esta conclusión fermentada, avalada, madurada.

Porque el que está en la inacción intelectual y el que decide la inacción intelectual, jamás son comparables. Y eso porque es muy posible que, para desandar el camino intelectual sea imprescindible haberlo recorrido.

Llega a ser graciosa la situación que se comentará aquí como anécdota:

“Cierta vez se me pidió que prepara una pregunta de múltiple opción entre dos jóvenes que competían por puntos. El tema sobre lo que debía preguntar era geografía y yo quería que el torneo fuera reñido. Pero Marisol tenía ya un punto mientras que Candela estaba con cero.
Yo sabía que Candela no tendría opción dado que sus conocimientos de geografía eran, diría yo, que nulos. Pero sabía también que Marisol no destacaba en esa materia, aunque tenía más posibilidades de acertar que Candela, sobre todo por tratarse de reconocer la verdadera entre varias respuestas.
Busqué entonces la pregunta propicia para que indujera al error a alguien que hubiera escuchado campanadas y le sirviera a Candela. Elegí una de la que Candela no tuviera la mínima idea de la respuesta y tuviera que auxiliarse en el azar.

El río Keops cruza:
A) La selva amazónica
B) La tundra siberiana
C) El desierto egipcio
D) Ninguno de estos territorios

El ignorante tiene más chance que el de cultura media ya que el ignorante no caerá en la pregunta capciosa y simplemente tirará al azar, tiene 1 opción en 4.
Mientras que el de cultura media, aunque insuficiente, al escuchar o leer la pregunta relacionará Egipto y la palabra Keops, que en realidad designa una de las pirámide de Egipto, optará así por la tercera opción sin contemplar la posibilidad de que no exista un río con ese nombre.

Esta misma fórmula es la que usan los grandes estafadores, los falsos profetas, los embaucadores, les es más fácil engañar a alguien que tenga una sensibilidad y una cultura más trabajada y pulimentada que el común de la gente, que no está tras la huella de una respuesta,  por eso genera un convencimiento más firme que lo hace víctima de una doctrina errada.

States of consciousness or states of ignorance?

By reading the header of this site might wonder what “The new scientific and social paradigm.” This should be understood that a new paradigm represents a new comprehensive, playing in top form, as specified in this notice, the scientific universe and its social use, but it is ultimately the essence of the spirit rages in everything.
The social aspect, as may rule over two articles analyzing our contemporary reality, comprising inputs (popular articles) and calls encouraging cooperation and grassroots organization. A legitimate defense of their rights, environmental protection and the emergence of a more just than the present, especially in regard to the distribution of power and property.
From the scientific universe points to research in all fields of interest to be in all matter that is worthy of attention to awareness, which is able to transform our universe, while bringing new dimensions to the sensible world and perceptible that surrounding the observer.
But what or who observes behind the idea of identity?
Identity is for us, rather than what is, what is “believed to be” when we talk about it we mean, in most of the time, a “feeling of being”.
It is very clear that the idea that “I” am “I” does not explain anything, is like saying A = A, which is already known, contributes little, because it is like a jar with tag but without anything inside or a vessel that carries an unknown name so almost all the same to take you or not.
Help, however, understand that this “I”, which we acknowledge with well-defined physical and mental characteristics, limits and differentiations that customize it as someone or something other than the “others” who are not “” , is nothing, but there is something there that, while not immediately known, it is known that “is or is.”
It is also understood that “me” mind is different, has different scope and similar but not identical to “minds” of the “other” mechanisms, the other, which creates this sense of parts of subjects, objects, multiplicity.
Finally, realizing that we go, which I call “my” mind determines what I see. The picture I have of “the other” physical bodies and “other” minds also arise from ‘my’ scope, so, not surprisingly, the interpretation and scope of what I see may be determining a reality misinterpreted , semi-covered, a part of impartito an apparent fraction of dissociated.
Thus we conclude, if we happily at this point, which corresponds, before stating that there are “other” entities, dig a little in what we call “my” identity, since it appears that the SCOPE that “I” has defiles the whole picture and thus extends the universe, its own limitations abismándose a hopeless subjectivism.
Are architects and builders of the world reaches: What can they see “their” eyes, hear “their” ears … enjoy elucidate the mind. The scope of the mind is affecting “my” conclusions regarding what I perceive.
Both conditions the extent and speed of reading information, information received or that “IS” beyond the space-time fabric, even the concept of “my” it is probably a mistake, so that suspect is not the “I” who fail to see that “think right now.” This can be summarized in this logical “I” not “me.”
But is this enough to make it impossible to find the answer we seek?
Not at all. Well, in fact, is the “me” that I be the one with the true and underlying limits and no “I” the uncertainty that pervades the intuitive sense of what is read.
The real “I” is not only projected limits and scope, can also transcend the appearance by its own exercise of conscience. Indeed, it is well situated a universe that does not support diversity of opinion and subjectivity or the relativity of things, because things are diluted to transcend the space-time frame of all existence and uterus seems Ser
But there are degrees of consciousness able to transcend the illusion of “I”?
This research is part of the teachings that promotes and encourages Integrationism to continue checking. The art, mathematics, physics, psychology and many more sciences, which now appear to separate into the bleakest specification, complete merging only at the peak of the apparent cycle.
This is very clear if we look like this: The sciences, usually derived from the observation that makes a particular observer, a “” and, until quantum appeared, had never thought that the conditions of the observer, the same observation was involved in everything that loomed before her. The observer force the electrons to follow certain routes as if they were balls of matter, thus appearing or “rushing” in this way, as a perceptible universe. Surely that is the state of consciousness or observation creates the paradox of wave-particle duality.
We know that what our “antennae” biological (the 5 senses) do perceive different states is presented or manifested by these particles of energy. The visible universe is, in other words, purely and only electro-photonic universe.
In simpler words would imply that “our” course “I” forces, to something that is not material to appear. What appears as matter is really a something material.
In a slightly more physical language arguably the probability wave, the quantum aspect of the electron, traveling either from past to future and vice versa, without being anywhere and being all too, collapses and appears as material particle by the intrusion of an observer.
But ignorance and life are too mixed?
Curious to see the harmful results which can cause relatively well awake mind is also surprising to note as accidental coincidences between the almost total ignorance and the most sublime wisdom. This could lead to dangerous states of consciousness to developing intermediate, which could well be confusing the conclusion of both the similarity between both errors.
Some examples of what is said here:
a) The dangers of fast learning.
We know that young children the more “awake are” more harm may result, even against themselves. Worth remembering the problems caused to parents children early escape the playpen, the “blunders” small speakers sooner than expected and well as something that takes classical graph in animated cartoons: “Daniel wicked “, a small very” clever “that makes you go” through hell “poor neighbor.
In the same vein we later production of several films, perhaps the most significant, in this sense, is “Home Alone”.
b) The striking similarities between that knows a lot and who knows little.
What differentiates a lone fisherman or natural than ever to come out of the coast of the Amazon river of a sage who decides to spend the rest of his days?
This question came after learning that many wise, after following long paths of introspection and knowledge, after passing through many cities and research in many different cultures have come to live alone on the edge of a river.
Will it take advantage fisherman elements that are conducive to the thinker?
Deciding to live well, in communion with the raw nature, can not be the same for a natural, who has lived all his life on the banks of a river, for a man of the world, which has come great gift metropolis and still prefer that kind of life.
Nor will discover the same thing, after traveling great paths of knowledge, it is misleading, to despise them and not dabble in them have come sooner if fermented to this conclusion, endorsed, matured.
Because they are in intellectual inaction and inaction intellectual who decides never are comparable. And that it is quite possible to retrace the road is a must have intellectual journey.
It becomes funny situation to be discussed here as an anecdote:
“One time they asked me to prepare a question multiple choice between two young people competing for points. The topic was to ask what I wanted was geography and the tournament was fought. But Marisol already had a point while Candela was zero.
I knew I would not have Candela option as their knowledge of geography was, I would say that zero. But I also knew that Marisol did not stand in this matter, though he had more chance of hitting that Candela, especially because it is recognizing the true several answers.
Question then looked ripe for error induced by someone who had heard chimes and serve him to Candela. Visit one of the Candela did not have the slightest idea of ​​the answer and had to be aided in chance.
The river crosses Cheops:
A) The Amazon rainforest
B) The Siberian tundra
C) The Egyptian desert
D) None of these territories
The ignorant have more chance that the average educated and the ignorant will not fall into the trick question and just pull random option has 1 in 4.
While the culture medium, but insufficient to listen or read the question and relate the word Egypt Cheops, which actually means a pyramid of Egypt, so opt for the third option without considering the possibility that there is a river with that name.
This is the same formula used by large scammers, false prophets, deceivers, it is easier to fool someone with a sensitivity and more elaborate and polished culture that ordinary people, who are not on the trail of a response, it generates a stronger conviction that makes the victim of an erroneous doctrine.

Acerca de INTEGRACIONISMO

Trabajo en mi pasión, la búsqueda de soluciones y de respuestas. Cuando estas preocupaciones son profundas. Las llamamos metafísica. Cuando hay que inventar una solución práctica, me gusta la ciencia
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2 respuestas a ¿Estados de conciencia o estados de ignorancia?

  1. sergiobreton dijo:

    Muy interesante Daniel. Gracias

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