El Sur jamás será como el Norte


Y digo que jamás será el Sur como el Norte porque ya reconoce una experiencia.

La estabilidad, lo establecido y lo estancado

Es difícil anclar el pensamiento en alguna idea cuando se ha venido diversificando todo, las nociones “inamovibles” de la ciencia clásica, las formas de comunicación, el concepto de pecado, de moralidad, pero sobre todo, la diversidad en el mercado, porque hoy el mercado lo toca todo, lo mueve todo, hace y deshace familias, ilusiones…

Las ilusiones no tienen futuro aquí, son siempre ilusiones y nunca llegarán al rango de serias expectativas. Pero las ilusiones no son sólo las esperanzas de las clases empobrecidas, son, mejor dicho, los imposibles como, por ejemplo, “frenar la tierra”.

La política del freno al movimiento universal, el miedo a la descomposición de unos sistemas en otros, el pavor al cambio de orden es siempre el “temblor” de los acomodados.

Pero la vida, los desprendimientos de la observación no muestran nunca quietud. Siempre hay una actividad inmanente a toda aparición que funda el vitalismo aquí, el evolucionismo allá, la expansión universal en el ámbito astrofísico de la historia del cosmos.

El cosmos se mueve. Se percibe su doble camino. El de la senda  inorgánica es un camino hacia el frío, al fragmentado del  universo  hasta la desintegración final, por falta de energía. La otra senda es la de la vida, una senda con otro planteamiento, que no se simplifica en el agotamiento de sus fuerzas, se trata un avance hacia lo complejo, un ordenamiento de la materia hasta formar cadenas de experiencia capaces de contrarrestar el desorden físico de la entropía.

Ya vimos, en el artículo de “La naturaleza del tiempo”, que la entropía es el grado de desorden de un sistema. Este desorden se da por naturaleza, es progresivo y aumenta en función al tiempo.

Esto significa que el camino orgánico es un fenómeno en movimiento, eso es un proceso que se perfecciona y almacena, este ordenamiento, transmitiendo lo aprendido en forma inconsciente, por la genética y consciente, a través de la cultura.

Tras ver el dinamismo y el cambio como base esencial de todo mejoramiento, nos preguntamos:

¿Habiendo sido las ciencias físicas las que siempre señalaron los parámetros, para todo el resto de las disciplinas, desde el “Principia Mathemática” de Newton (siglo XVIII) hasta hoy, en qué van a fundamentar, los poderes, su resistencia al cambio de orden?

Las visiones menos reflexivas o más “prácticas” llevan a cabo revoluciones populares, como reacción al conservacionismo, donde se hacen ver actos represivos y deterioro político y democrático como resultados subsiguientes.

Toda forma de autoridad parece una necesidad tan fuerte, para el grupo, como la de cambiarla por otra mejor. Esto se percibe en el ciclo electoral y las candidaturas repetidas, en los gobiernos monárquicos y en los regímenes dictatoriales como el de Francisco Franco, en España,  que se autodenominó un jefe vitalicio de Estado, sin ceder el asiento,  desde 1939 hasta su muerte en el año 1975. Período de 36 años que se conoció como “la era de Franco”.

Cuando recién estamos queriendo comprender que la democracia necesita también de la dignidad para poder desarrollar las libertades garantizadas en la Constitución, nos asalta el miedo de la fragilidad en la que está sustentada nuestra autonomía como nación y ciudadanía.

El libre albedrío necesita de medios, la libertad y la igualdad son meras utopías si no hay educación y medios para cubrir las “necesidades  lógicas del ser humano”. Y llamo necesidades lógicas a las que son también básicas, las que le permiten, al mismo, un desarrollo pleno entre sus pares en una sociedad sin tiranías.

Las dictaduras no están superadas

Vale la pena pensar sobre las dictaduras porque es mentira que son una cuestión superada.

Hemos estado presenciando algunos síntomas nada tranquilizadores. Se ve claramente la persistencia de la dictadura cubana, la eclosión de golpes de estado, como en Honduras, intentos de magnicidios, con Chávez, y la victoria, en las urnas presidenciales, de un representante de la ultraderecha, un empresario a cara descubierta, sin máscara ni intermediaros, sin marionetas, un presidente en Chile, que representa la esencia del capitalismo, gran artífice de dictaduras latinoamericanas en un pasado reciente (1970 -80).

Hay que plantearse seriamente como protegernos de esta amenaza constante y acechante, peor que cualquier desastre natural, la restricción de las libertades humanas es una hecatombe existencia, un retraso vergonzoso, una invitación a morir lentamente en aras de la opresión eterna.

Vemos aquí algunas de las características dañinas que definen a las dictaduras:

  • Son anticonstitucionales: Cuando una dictadura tira el parlamento ya no se consulta a los representantes. Los diferentes cargos gubernamentales son designados no son dados por elección.
  • Son antidemocráticas: Porque no permiten las agrupaciones políticas por considerarlas “segmentadoras” de la opinión del pueblo.
  • Son acopiadoras del poder: Cada determinados tiempos las dictaduras van modificando las leyes del país para eternizase en el poder y los jueces sólo dictaban sentencias en apoyo del dictador.
  • Son violadoras de los derechos humanos: No permiten reunirse a 20 personas sin un documento autorizado.
  • Son represores y controladores de los medios: Grandes censuras se llevan a cabo durante las dictaduras. Los meidos de prensa son puestos al servicio exclusivo del poder.
  • Son herramientas del autoritarismo y el abuso: Porque le dan funciones de policías a la Fuerzas Armadas de manera que controlan a la gente del propio país.
  • Significan la asfixia de la expresión del trabajador: Porque los sindicatos pasan a estar comandados por el gobierno y no se permiten las huelgas ni los paros como forma de protesta.

Es ineludible, en este punto, encontrar caminos de atajo a estas arcaica e innobles manifestaciones de la fuerza sin control, de la traición de un cuerpo público, pagado y enseñado por el propio Estado, para la defensa de la democracia, que se ha vendido y “dado vuelta” contra su propia gente.

Se hace necesaria una educación especial, en los altos mandos del ejército, donde predomine la cultura y el cultivo de los conocimientos históricos, filosóficos y psicosociales. Que no se trate de hombres sin principios o fáciles de confundir.

Tal vez, tras la unificación latinoamericana que se aproxima pueda formarse un ejército de especialistas en las relaciones públicas, miembros de la comunidad despojados de las ambiciones que hoy predominan en todos los “recovecos” de la psiquis y hacen difícil la integración del homo sapiens sapiens.

Acerca de INTEGRACIONISMO

Trabajo en mi pasión, la búsqueda de soluciones y de respuestas. Cuando estas preocupaciones son profundas. Las llamamos metafísica. Cuando hay que inventar una solución práctica, me gusta la ciencia
Esta entrada fue publicada en Integracionismo, Sociales y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s