Recorrido Inverso.Parte 1


 

La naturaleza se abre y se cierra como un compulsivo paraguas indeciso. Late como un corazón gigante con ritmos de vida lentos o tan frenéticos como las pulsaciones de una ardilla taquicárdica.

Lo veo en el firmamento, en la expansión universal, cuando salgo al patio y caigo en el rotundo por qué. Un cielo estrellado arriba y, abajo, un sedimento sucio, inmoral, un ingrato cosquilleo en la planta derecha, la sensación de estar pisando algo blando y la terrible sospecha finalmente constatada por el olfato herido, humillado, infeliz:

Una mínima parte de la pródiga deyección de nuestra mascota, Buli, ha tomado su camino inverso, la sístole biológica reclama el ingreso de pequeñas partículas de “mierda” animal en el organismo de otro animal, en este caso yo, el desafortunado dueño y protagonista del suceso.

Esa porción vaporizada de materia que se ha elaborado en un organismo vivo entra ahora a caudales por mi nariz y boca provocando una considerable crisis en mi estado de ánimo. Es el principio que algunos llamaron El eterno retorno.

Supongo que los poetas lo explicarán usando el lenguaje onírico de las alas de Apolo que sufrió lo indecible por el amor de Venus pero, cuando por fin pudo disfrutarla, empezó a desamarla.

Lo que arde vuelve a enfriarse. Estas mismas sendas andadas y desandadas aparecen en otras zonas de las bellas artes, la extraordinaria obra de Matilde Sabina, El regreso del tambor, hace un profundo análisis de la música contemporánea y su hipnótico culto a la vieja percusión. Volvemos a retornar.

Que la naturaleza va y viene es indiscutible, las contradicciones entre la lozanía y la madurez, el fruto que cae del árbol y su semilla que trae el renuevo. Este fenómeno se manifiesta con toda claridad en la supervivencia del lagarto: este reptil engorda su cola en el verano y parte del otoño y la devora finalmente durante la hibernación.

La Teoría del Recorrido Inverso  significa para los astrofísicos, pasajeros del Hubble o ahijados de él, la seguridad de un futuro Big Crunch (Gran crujido) contracción de todo el conjunto de sucesos que llamamos universo y consecuencia última de la primera explosión.

¿Terminaría aquí también la ley de Recorrido Inverso? Algunos de nuestros nuevos metafísicos aseguran que la cadena va mucho más allá de la astrofísica y hasta asumen que existe un camino inverso a la lógica misma de la teoría.

-¿Cómo sería eso? –Me escribió Carrell (Autor de La rebelión de las musas) cuando nos contactamos vía e-mail al finalizar su exilio en el Líbano.

-La lógica de la teoría del R.I predice que, conociendo la velocidad de desarrollo del proceso, puede deducirse su duración y así mismo puede implementarse un tratamiento veloz de “ablande” o transición antes de la ruptura entre el ascenso y el descenso –esta era la clave de mi éxito, la fácil implementación del tratamiento en psicosis, traumas y obsesiones; la comunidad científica estaba acostumbrada a reconocer lo inmediatamente verificable, usable y negociable.

Pero la inconsistencia que mencionaban los metafísicos surgió de la misma clase de Lerena:

¿Cuál sería el resultado de aplicar la ley a la ley misma? ¿Sería, el rebote regresivo, una evolución, un escape, un seguir avanzando y nunca un rebobinado?

En todo sistema existe un punto máximo de crecimiento, el llamado instante cero en que la piedra no asciende ni desciende, después comienza la caída. Basándome en un esquema primitivo de la aceleración de los cuerpos de Isaac Newton, ideé las ecuaciones para determinar este punto en procesos muy diversos que van desde el período de incubación  y desalojo de una fantasía mental hasta los promedios de renuncias laborales por nostalgia a la cesantía.

La eminencia en sexología, Dra. Abdilah Gaaraf, también hizo uso de mi gráfica en sus investigaciones sobre la libido, la actividad hormonal durante la práctica de equitación y el fenómeno psicoanalítico de la masculinización de Sifilósofo. De cualquier forma fue uno de mis propios discípulos quién dio una respuesta inmejorable a los metafísicos del grupo del licenciado.

Desde entonces Lerena y yo, hemos hecho un equipo. Contamos con la ayuda esporádica de algunos reyes de la baraja así como con la extraña influencia de la intuición visionaria. Nuestro grupo común está formado por un gran número de hermanas intelectuales, científicos y pedagogos con inquietudes místicas y estudiantes superdotados. Somos más de cincuenta revoltosos del hoy y conquistadores del mañana.

Hace poco tiempo recibí un correo de un rebelde del exterior titulado “La vida al revés” en que básicamente el autor prefiere comenzar la vida por la vejez, ir poco a poco desligándose de las responsabilidades del adulto, llegar a los juegos de la niñez y acabar en el orgasmo original de sus progenitores. A continuación publico mi respuesta que bien sirve para redondear este capítulo:

El recorrido Inverso 2

Acerca de INTEGRACIONISMO

Trabajo en mi pasión, la búsqueda de soluciones y de respuestas. Cuando estas preocupaciones son profundas. Las llamamos metafísica. Cuando hay que inventar una solución práctica, me gusta la ciencia
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