Plazoleta – La muerte de Ale Ale


El primer intento de homicidio contra Ale Ale fue mientras estuvo encerrado en el Cajón de Lalo. Al día siguiente de su detención, tras haber denunciado al general Yuhanno Opiotta, entre otras cosas, por incumplimientos ante la Ley Sahara, el chamán, si haber sido siquiera juzgado fue trasladado al Laboratorio de Cuerpos Vivos.

-El mismo Opiotta dio indicaciones precisas de cómo, una vez esporizado, debíamos disolver al Brujo Ale Ale en ácido sulfúrico –declaró uno de los testigos del fiscal. Los señores del jurados se inquietaron en sus asientos.

-¿Cuántos beneficios percibiría Ud. por hacer el trabajo sucio? –le preguntó el fiscal al hombre que estaba declarando.

-Malicioso, tramposo, indecoroso y con toxinas ese comentario –se quejó la defensa.

-¿Adónde quiere llegar la parte demandante? –solicitó el juez un poco molesto por el excesivo uso del factor sorpresa presente en todos y cada uno de los más de tres mil juicios abiertos contra el cretino Opiotta en los últimos minutos.

-Quiero que no quepan dudas respecto a la implementación de mercenarios dentro del CIP y de la autoría intelectual del japonés en la mayoría de los atentados de los que se le acusa.

La defensa solicitó interrogar a ese y a otros testigos más. Fue un contraataque ejemplar que intentó ganar la confianza mediante el sentido común, concepto algo retrógrado pero muy eficaz a la hora de hablar de equidad ante la corte.

-¿Pretenden acusar también a mi defendido por lo de la bomba de neutrones? –empezó irónicamente el tercer abogado de Opiotta, ex galán de telenovela volcado ahora hacia la jurisprudencia –…

Ah, escuchemos el nuevo cuento de hadas, caballeros –se esmeró teatralmente atrayendo la atención del jurado -El odiado ojos rasgados reduce al valiente Ale al tamaño de una caja de fósforos y luego lo lanza a una tinaja llena del peor de los ácidos.

Oh, el malvado Yuhanno pretende disolverlo para siempre, ja, ja, ja. Bien, bien, supongamos que existe alguien tan retorcido, tan diabólico, tan cruel, pero…

¿Qué pasa con el héroe Ale Ale, el mártir aunque, a mi juicio, tristemente mitómano, irreversiblemente pirado y severamente tocado del coco? ¿No se disuelve el renegado en el voraz corrosivo? ¿Es indestructible el simplemente desahuciado y paranoico cruzaparedes, enrolabobos, sacaplata, mentecato…?

Nada. No le pasa nada de nada ¿Qué cuento van ha hacernos ahora? ¿Nos dirán que el farsante se convirtió en un águila o en una nube y salió volando?

-¡Que golpe bajo! –exclamó nuestro representante –acaba de poner en tela de juicio nuestra propia cordura. Ahora los testigos de la fiscalía saldrán bajo la sombra de una constante pérdida de credibilidad.

Este acontecimiento despertó la sospecha de que había un traidor espía infiltrado en nuestro grupo.

La defensa de Yuhanno Opiotta, militar impositor de la Tabla de Hosse, demostraba tener un conocimiento demasiado preciso de los eventuales testigos y estrategias de la parte querellante.

-Capaz que hayan conseguido a uno de los videntes nuevos –argumentó Lerena, si no ¿Cómo supieron lo de la nube?

De hecho los testigos presenciales juraban haber visto caer al brujo al recipiente lleno de ácido, tras lo que el líquido entró de inmediato en una violenta ebullición.

-De tal magnitud debió ser la reacción –añadió luego una de las hermanitas química-matemáticas -que tan sólo se obtuvo una nube de vapor de agua que quedó flotando encima de nosotros.

Lo ocurrido se puede entender únicamente en términos integracionistas aunque, la gente del laboratorio, alude a este hecho como la clásica neutralización ácido –base.

-Seguramente la compleja y abundante presencia de alcaloides en el cuerpo del chamán haya sido lo que causó esta entrópica búsqueda del equilibrio.

El ying y el yang, lo básico lo ácido, lo frío lo caliente, son muecas del ser en el abismo –explicó Lalo en la conferencia que los Integracionistas organizaron para brindar por las reencarnaciones del
Tao y por cada chamán que eludía la ejecución.

-El gas hilarante lo deja ligeramente risueño –agregó un verdugo que no quiso sacarse la capucha por miedo a las represalias de los ejecutados reaparecidos –el brujo es inquebrantable.

-Cuando lo metimos al Desordenador de células, el tipo salió apenas un poco mareado –se atrevió a declarar otro de los matones del Consejo. Éste habló con un deformador de voz y maquillado de payaso, pero lo reconocieron igual por los calcetines.

-Estoy seguro que Torquemada hubiera encontrado la forma de salvarnos de este íntimo secuaz de Satanás –se jactó el cretino Reverendo Gil.

Como las agujas se rompían antes de poder inyectarle nada, los enemigos de Ale Ale planearon aniquilarlo lentamente con la incubación de un virus vergonzoso e infeccioso contraído en forma “natural”. Para ello contrataron a una supuesta meretriz aparentemente portadora del peor enemigo de Dios.

Acerca de INTEGRACIONISMO

Trabajo en mi pasión, la búsqueda de soluciones y de respuestas. Cuando estas preocupaciones son profundas. Las llamamos metafísica. Cuando hay que inventar una solución práctica, me gusta la ciencia
Esta entrada fue publicada en Chamanismo, narrativa, Plazoletismos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s